Desde que se practican estudios de resonancia magnética y escáner en pacientes con dolor lumbar los médicos hemos tenido que modificar nuestros criterios. Una de las explicaciones más frecuentes para el dolor era la presencia de una protrusión o una hernia discal. En el caso de una protrusión, el disco intervertebral que sirve de almohadilla entre los cuerpos vertebrales, se abomba hacia el canal raquídeo pero en menor medida que en el caso de una hernia. Una vez que el paciente recibe la causa que es responsable del dolor en forma de un diagnóstico, paciente y médico se tranquilizan. Tener un dolor sin conocer la causa puede asustar. Muchas de las causas del dolor aducidas conllevan frases como: con eso tiene que aprender a vivir. En este caso no se puede hacer nada.
Tener un dolor sin conocer la causa puede asustar. Muchas de las causas del dolor aducidas conllevan frases como: con eso tiene que aprender a vivir. En este caso no se puede hacer nada. La artrosis seguramente será el diagnóstico que más frecuentemente lleva a pronunciar estas frases pero existen muchos otros diagnósticos que llevan a presagiar un futuro lleno de sufrimientos. En algunos casos puede incluso ser peor como someterse a una cirugía que lejos de aliviar, en muchos casos empeora la situación. Cual fue la sorpresa cuando salieron los primeros estudios en los que se demostraba que muchos pacientes con dolor lumbar no presentaban hernias de disco en la resonancia magnética. Pero aún mayor fue la sorpresa cuando se vio que muchas personas que presentaban hernias de disco en las imágenes de resonancia magnética realizadas no tenían molestia alguna. Una hernia tenía que producir síntomas, no era posible que la persona que sufriera de una hernia discal no hubiera tenido jamás dolor relacionado con esta. Este hallazgo cuestionaba muchos aspectos del diagnóstico y del manejo de pacientes aquejados de dolor.
En general el médico siempre hará bien en fiarse de su impresión clínica. Es importante hacer una buena anamnesis, quiere decir que el paciente cuente libremente acerca de su dolencia y luego preguntarle datos concretos que faltan para completar la historia clínica del paciente. Después se procederá a examinar clínicamente al paciente. Será una exploración exhaustiva. Se examinarán tanto la parte afectada como las partes que pudieran estar relacionadas con el dolor. Aunque se sepa que el paciente vaya a tardar mucho tiempo en desvestirse, esta exploración se hará después de que el paciente se haya despojado de la ropa de manera que la parte afectada sea bien visible. Todos los pasos expuestos con anterioridad son prácticamente imposibles de realizar dentro del marco del sistema de salud actual. La prescripción de pruebas de imagen se enmarca bien dentro de estas limitaciones. Se tarda poco tiempo en prescribir las pruebas necesarias y el paciente estará satisfecho. Muchos pacientes hoy en día no estarán de acuerdo en prescindir de la petición de una resonancia magnética. Después de haber sido atendidos y explorados durante 45 minutos por un médico, muchos pacientes estarán decepcionados si no se les solicita una resonancia magnética. ¿Qué habrá mejor para hacer un diagnóstico que una prueba que se sabe como muy costosa pero que a uno mismo no le cuesta nada? A una prueba tan cara no se le puede escapar nada. Así se llega a un compromiso tácito que contenta a las dos partes. El médico atiende al paciente en cinco minutos pidiéndole una prueba de imágen (radiografía, etc.) y si es una resonancia magnética mejor. Esto lleva a que se realicen muchas pruebas innecesarias, largas listas de espera para ciertas pruebas, un importante sobrecoste y en algunos casos a una innecesaria irradiación del paciente sometido a la prueba. Pero el médico sabe que en el fondo se podrá fiar más de su impresión clínica. Esta es la que resulta de la anamnesis y de la exploración del paciente. En muchos casos harán faltan más pruebas, también pruebas de imagen. Pero estas pruebas solo podrán ser una parte y no la única del proceso diagnóstico. La enseñanza de la medicina en las Universidades tendrá que asegurar que siempre haya una buena formación clínica. Aún habiendo muchas pruebsa diagnósticas al servicio de la sociedad no se debe perder el criterio clínico. Esto será el caso siempre que el médico durante su formación reciba una buena enseñanza práctica. Cercana a los pacientes y no sumido en libros y apuntes. El otro aspecto es que las condiciones en las que ejerza su profesión le permitan ejercerla apropiadamente.
Pero volvamos a lo que realmente nos interesa: deshacernos del dolor. A veces resistente a tantos desesperados intentos terapéuticos. Es alarmante constatar la cantidad de pacientes que por error tienen asumido que su dolencia no tiene remedio. ¡Es que tengo artrosis! Es una de las respuestas frecuentes. Gran parte de la población está convencida que una vejez sin dolor no es posible. Olvídese del diagnóstico que se le dio como causa para su dolor. Da igual si se llama fibromialgia, hernia …. Hágase tratar el dolor con un terapeuta de LNB y haga los estiramientos de los puntos débiles que le enseñen después. En la gran mayoría de los casos son la falta de movimientos y los movimientos desequilibrados los factores directos que son responsables de estos dolores. LNB le podrá liberar de todo el sufrimiento, independientemente del tiempo que ya sufra de ellos. En menos del 5% de los casos son causas estructurales las responsables del dolor y tambien en estos casos LNB le aliviará. Todo es posible, haga un último intento independientemente de los muchos que haya hecho ya. No se abandone, se trata de su calidad de vida.






