La preocupación de los padres al ver que no hay producto en el mercado que les ayude con las liendres y los piojos de sus hijos es consecuencia en muchos casos del mal uso y la forma masiva de administrar productos farmacéuticos. Sin embargo rapar el pelo y la
homeopatía
son posibles ayudas efectivas.
Las unicas 2 posibilidades que pueden ser efectivas son: rapar el pelo y la homeopatía. Los farmaceuticos admiten que ya no disponen de productos que sean realmente efectivos. Por otro lado al seguir yendo al colegio los niños afectados de piojos, la afectación suele perpetuarse.
Los piojos de la cabeza son aproximadamente de 2 mm de largo, y su transmisión es exclusivamente por contacto directo cabeza-cabeza, o a través de objetos contaminados como almohadas, peines, horquillas, gorras, etc. (Los animales domésticos no trasmiten los piojos).
La zona de detrás de las orejas y la zona de la nuca son los lugares más habituales para encontrarlos debido a que la temperatura es un poco más alta que en el resto de la cabeza.
La recomendación es observar al niño/a si se rascan y luego con peine fino pasar varios mechones y mirar si aparecen entre estos tanto los piojos en sí como las liendres (color blanco).
El pilar fundamental del tratamiento no está en el tratamiento en sí, sino en la continuidad que le demos y lo rigurosos que seamos a la hora de llevarlo a cabo.
En general, todos los productos son más activos frente a las formas adultas que frente a las liendres. Sin embargo, ningún producto alcanza el 100% de poder ovicida (la permetrina es el fármaco de mayor eficacia probado hasta ahora), por lo que se recomienda repetir un nuevo ciclo de tratamiento a los 7-10 días. Existen una gran variedad de formas de presentación: loción acuosa, loción alcohólica, champú, spray, crema y loción-gel. Se debe evitar la utilización de sprays, ya que son una fuente de posibles accidentes al afectar a los ojos.
Se ha demostrado que la Ivermectina tópica tiene una gran eficacia contra los piojos después de un solo tratamiento, pero hay otros tratamientos como la permetrina y piretrinas que han sido durante mucho tiempo la primera opción contra los piojos.
En EEUU (Food and Drug Administration) han aprobado recientemente dos nuevos tratamientos contra los piojos: alcohol bencílico y spinosad.
Sin embargo, el lindano y malatión, plantean preocupaciones, pues estos tratamientos son inflamables y de olor desagradable.